Magnicharters: el fin de un modelo de negocio

Las versiones de que Magnicharters no estaba bien se confirmaron el año pasado con un hecho no grave pero sí inédito en la aviación nacional: el 19 de diciembre, inicio de temporada alta vacacional, a punto de despegar del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), un piloto de la empresa decidió retener a los pasajeros de un vuelo con destino a Cancún. El motivo: falta de pago de sueldo y viáticos en cinco meses. El piloto fue detenido y despedido. Aun sin sindicato, la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), asumió su defensa.

La señal fue muy clara, y lo ideal hubiera sido que las autoridades correspondientes hubieran intervenido desde entonces para que la crisis no llegara a Semana Santa. Sin embargo, la tarde del sábado pasado, justo terminando el periodo vacacional, Magnicharters informó que no llevaría a cabo los vuelos programados en las siguientes dos semanas por “problemas logísticos”, canalizando la atención a los clientes a un número telefónico donde contesta una grabación en la que proporcionan los números de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). Nadie en mostradores. En pocas palabras, “háganle cómo quieran”.

Esto se ha traducido en 18 vuelos cancelados, destacando más de 200 pasajeros que estuvieron varados en Cancún, la mayoría con destino a Monterrey; aproximadamente 300 empleados en la incertidumbre; así como 140 quejas, denuncias y solicitudes de información -y contando-, ante la Profeco, la mayoría agencias de viajes, a las que adeuda 150 millones de pesos, de acuerdo a la Federación Mexicana de Agencias Turísticas (Fematur).

Seguramente Magnicharters no retomará sus vuelos en dos semanas. Las oficinas en Monterrey y Ciudad de México se encuentran cerradas. Imposible que haya interés en comprar a la compañía, en la cual sus cinco aviones Boeing 737 son arrendados.

Descartable que Magnicharters fuera víctima de la competencia de las aerolíneas de bajo costo -Viva, Volaris o la nueva Mexicana, que ni siquiera cubre las mismas rutas-, puesto que eran vuelos charters donde los pasajeros no compraban directamente su boleto, sino era por grupos de turistas, muchos operados por agencias de viajes, por lo mismo sus vuelos no eran regulares, ni su suspensión afecta la conectividad de ninguna ciudad.

Hay varios factores a considerar detrás de la virtual quiebra de Magnicharters: la industria del transporte aéreo es muy cara, especializada, con reducidos márgenes de ganancia y sujeta a imponderables, uno de ellos sin duda, el alza en el precio de la turbosina por la guerra en Irán. Un factor en particular que afecta a las agencias de viaje tradicionales -y por extensión a Magnicharters-, son las agencias de viaje digitales, cuyas plataformas ofrecen una mayor y mejor oferta. Sin embargo, era evidente que había problemas administrativos y financieros graves de más de seis meses antes, y que los propietarios – los hermanos Augusto Bojórquez y Luis Bojórquez Maza-, soslayaron e, irresponsablemente, optaron por suspender intempestivamente y preparar su defensa ante el vendabal de quejas, demandas mercatiles, y probablemente, denuncias penales.

Salvo por la coyuntura del apoyo de las aerolíneas para trasladar turistas abandonados por la chartera, no se ven afectaciones al mercado del transporte aéreo ni a la conectividad nacional. Simplemente, la salida de Magnicharters es el fin de un modelo de negocio de 30 años de una agencia de viajes cuya novedad era contar con aviones propios para sus vuelos de grupos de turistas.

Realidad de la economía nacional

En los últimos días, una campaña mediática promovida desde distintos sectores de la población, ha inundado las redes sociales respecto a la situación crítica de la economía nacional y a la falta de pericia gubernamental para sortear las condiciones internacionales y cumplir el lema y estandarte de la 4T, “por el bien de todos, primero los pobres”.

La economía mexicana presenta actualmente indicadores que contradicen las proyecciones de estabilidad emitidas por el sector público a inicios de año. Al analizar las cifras de crecimiento, inflación y política fiscal, se observa un estancamiento en la capacidad adquisitiva de la población y una desaceleración en sectores clave de la producción nacional.

Durante el primer trimestre de 2026, el Producto Interno Bruto (PIB) ha mostrado un avance de apenas el 1.6%, una cifra inferior a lo necesario para absorber la demanda laboral actual. El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) registró una caída del 0.9% en el inicio del año, lo que confirma que el sector secundario, especialmente la manufactura de exportación, no ha alcanzado los niveles de expansión esperados a pesar de la relocalización de empresas extranjeras en el norte del país.

Aunque la inflación general se sitúa en un 4.59%, este promedio no refleja la realidad del consumo básico. La inflación en productos alimenticios no procesados, como frutas y verduras, ha alcanzado un incremento anual del 21.8%.

Las medidas implementadas por el Gobierno Federal, centradas principalmente en el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), han tenido un alcance limitado. Este programa se enfoca en una lista restringida de 24 productos básicos, dejando fuera una amplia gama de bienes y servicios que las familias consumen diariamente y que han subido de precio sin regulación alguna.

Por otro lado, la inversión fija bruta se mantiene estancada en el 22.9% del PIB. La falta de certidumbre en el marco regulatorio de sectores estratégicos, como el energético, ha provocado que los capitales extranjeros mantengan una postura de espera, limitando la creación de nueva infraestructura productiva.

En conclusión, la economía de México se encuentra en una fase de crecimiento inercial insuficiente para reducir la pobreza extrema o mejorar la distribución del ingreso. El incremento en el costo de la vida está superando los aumentos nominales al salario, lo que resulta en una pérdida neta del poder de compra para los sectores de menores ingresos. Sin una estrategia que garantice la seguridad en las rutas comerciales y fomente la inversión privada con reglas claras, los indicadores de bienestar social continuarán deteriorándose durante el resto del año.

Sheinbaum: el regreso de México a España

España vuelve al radar de México. La presidenta Claudia Sheinbaum dará inicio al más largo de sus viajes. Rompiendo el tabú establecido hace ocho años por su predecesor Andrés Manuel López Obrador, la mandataria participará en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, un encuentro que, más allá del nombre, funciona como punto de reunión de líderes progresistas y de centroizquierda, en un momento de reacomodo global. Ahí coincidirán figuras como el líder del gobierno español, Pedro Sánchez, y los presidentes de Brasil y Colombia, Luiz Inácio “Lula” da Silva y Gustavo Petro.

La visita de Sheinbaum a España es una señal de hacia dónde se está moviendo su política exterior: cinco viajes internacionales en poco más de un año y medio, con espacios muy concretos –G20, G7, CELAC–. No es una agenda saturada, pero tampoco improvisada. Con esta cita se completa el mapa.

El punto de partida, inevitablemente, es el desencuentro heredado de López Obrador. Durante su gobierno, la relación con el país ibérico quedó marcada por el reclamo a la Corona por los abusos cometidos a lo largo de la conquista. La negativa del rey Felipe VI a ofrecer una disculpa formal terminó por enfriar el vínculo político.

El episodio sigue ahí. No desapareció. Pero ya no ocupa el mismo lugar.

Sheinbaum no lo niega, pero tampoco lo usa como eje. Su visita, de hecho, está diseñada para evitar ese punto de fricción: no habrá reunión con el monarca. Es una forma de avanzar sin meterse en un terreno en el que se sienta incómoda.

No hay un cambio de fondo; lo que se percibe es un cambio de tono. Lo cierto es que, mientras la diplomacia estuvo en la congeladora, la relación real nunca se detuvo, y eso tal vez es lo más relevante. México y España no están atados tanto por lo que comercian como por lo que invierten.

El comercio bilateral ronda hoy los 11 mil millones de euros anuales, una cifra estable pero no determinante dentro del conjunto de socios de México. Donde realmente está el peso es en la inversión: más de 116 mil millones de dólares acumulados en ambos países.

España sigue siendo uno de los principales inversionistas históricos de México –con presencia fuerte en banca, energía y telecomunicaciones–, pero la relación ya no es de un solo sentido. En los últimos años, el capital mexicano ha crecido con fuerza, con más de 30 mil millones de euros en activos, sobre todo en el sector inmobiliario y financiero.

Es una relación menos visible que la política, pero bastante más sólida.

En un momento en el que el mundo se reacomoda –con tensiones comerciales, bloques que se redefinen y una Europa que busca socios–, México necesita abrir más frentes. España, en ese sentido, funciona como una entrada bastante natural.

Sería muy cándido pensar que Sheinbaum está rompiendo con López Obrador. Hay continuidad, pero con ajustes. Se mantiene la lectura histórica, pero se deja de usar como punto de choque. Se conserva cierta cautela en política exterior, pero con más margen de maniobra.

Es, si acaso, una manera distinta de hacer lo mismo. Lo trascendente aquí es que, después de años de ostracismo, México está volviendo a salir al mundo: se está moviendo, poco a poco, hacia una presencia más activa. Y en ese movimiento, España se vislumbra como una puerta: a Europa, sí, pero también a una política exterior más clara.

El empleo no se pide, se construye

Actualmente, seguir viendo la búsqueda de empleo como un proceso reactivo es, simplemente, quedarse atrás. Hoy, conseguir trabajo no depende únicamente de cumplir con los requisitos técnicos de una vacante, sino de la capacidad del candidato para construir una narrativa profesional sólida, coherente y estratégica.

Las recomendaciones compartidas por Computrabajo, el sitio de empleo líder en Latinoamérica, no solo funcionan como una guía práctica para enfrentar entrevistas, sino como un recordatorio de que el verdadero diferencial está en la preparación. Porque sí, el talento importa, pero la forma en la que se comunica ese talento es lo que realmente abre o cierra puertas.

Antes de cualquier entrevista, el candidato moderno debe asumir un rol mucho más activo, ya que revisar el CV ya no es suficiente, hay que entenderlo como una herramienta de marketing personal. Adaptarlo, personalizarlo y alinearlo con cada oportunidad implica reconocer que cada postulación es una propuesta de valor distinta. Lo mismo ocurre con la investigación de la empresa; no se trata solo de “saber a qué se dedica”, sino de comprender su cultura, su posicionamiento y sus retos para demostrar, desde el primer contacto, que se puede ser parte de la solución.

Durante la entrevista, la ejecución lo es todo. La puntualidad, la comunicación no verbal y la claridad en las respuestas no son detalles menores, son señales directas de profesionalismo. En este punto, muchos candidatos olvidan que están siendo evaluados no solo por lo que dicen, sino por cómo lo dicen. La entrevista es, en esencia, un ejercicio de storytelling: cada respuesta debe construir una historia que conecte la experiencia del candidato con las necesidades de la organización.

Sin embargo, uno de los errores más comunes ocurre al final del proceso. Muchos profesionales consideran que, tras la entrevista, su participación ha terminado y no hay nada más lejos de la realidad. El seguimiento oportuno y la capacidad de autoevaluación son elementos clave que reflejan madurez profesional. Agradecer, insistir con inteligencia y analizar el propio desempeño son acciones que no solo aumentan las probabilidades de éxito, sino que fortalecen el crecimiento a largo plazo.

En este contexto, la búsqueda de empleo ha dejado de ser un trámite para convertirse en una estrategia que exige disciplina, autoconocimiento y una visión clara de hacia dónde se quiere llegar. Porque, al final del día, las oportunidades laborales no son únicamente para quienes cumplen con el perfil, sino para quienes saben demostrar, con preparación, que son la mejor opción.

Hoy más que nunca, el mercado laboral premia a quienes entienden que el empleo no se pide: se construye.

Síguenos en Google Noticias para mantenerte informado

El cargo Magnicharters: el fin de un modelo de negocio apareció primero en Mundo Ejecutivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *